Al comienzo de una relación sentimental los enamorados sienten que viven en un paraíso de amor en el que sus necesidades afectivas se ven satisfechas. Aman y son amados en medio de un paisaje de pasión, romanticismo y devoción mutua. Pero cuando avanzan por el camino de la vida en común empiezan a ver nubes de incertidumbre que pueden llegar a ensombrecer de tal manera la situación, que les haga olvidar que tras ese ambiente de tormenta sigue existiendo la luz y el calor de un amor compartido.
Sin embargo, la pareja tiene la oportunidad de hacer frente a esos enemigos de la relación, tratando de reconocerlos desde lejos y evitando que deterioren sus vidas sentimentales. ¿Cuáles son esos peligros, esos errores de convivencia que tan negativamente pueden afectar la relación de pareja? ¡Toma nota y mantente alerta por si aparecen en el horizonte de tu relación!
1.- Falta de tiempo: ¿Cuánto tiempo estás con tu pareja?
Mira hacia atrás, hasta el comienzo de la relación y observa en cuanto a disminuido por el camino, ese tiempo que antes os dedicabais el uno al otro.
Analiza después la forma en que pasas el día, el tiempo que ocupan cada una de las actividades que realizas, las áreas de actividad más potenciadas, los roles más desarrollados. Invita a tu pareja a que haga lo mismo con su planning personal y si lo veis necesario planear un nuevo horario otorgando prioridad a estar más tiempo juntos.
He observado que como coach personal una de las primeras tomas de conciencia que suelo necesitar proponer a las parejas que solicitan mis servicios, es la realización de un planning de actividades semanales, primero individuales y luego compartidas. A veces no se dan cuenta de la necesidad de esta tarea previsora hasta que les invito a contestar esta pregunta: ¿Creéis que podríais sacar adelante una empresa sin tener en cuenta vuestros horarios, los horarios de vuestros empleados, los tiempos que ocupan las tareas de necesaria realización, etc…? Parto de la base de que la pareja tiene un proyecto en común, unos valores compartidos, una visión de futuro conjunta. Esa es su empresa y esa empresa necesita tiempo, dedicación y organización. Cuando ven clara la necesidad de prever, les invito a realizar un método de planning basado en su visión de pareja, es decir, desde la voluntad individual hasta la acción compartida, pasando por la visión común de su vida en pareja.
2.- Rutina: ¿En qué empleáis el tiempo de estar juntos?
¿Quizás la vida cotidiana ha llenado esos momentos de encuentro con tareas anodinas que hacen que todos los días parezcan iguales? De nuevo es necesario reflexionar y proponerse cambiar la perspectiva desde la que afrontáis ese tiempo compartido. Porque no bastará con incluir en la agenda más tiempo para pasarlo juntos, sino la calidad de dicho encuentro.
A veces no es necesario cambiar las circunstancias que en muchas ocasiones son insoslayables, sino la actitud con la que las afrontamos. Si es necesario diariamente limpiar, cocinar, etc… tratar de recordar mientras estáis en esas obligaciones que también pueden ser momentos para disfrutar juntos. Ponerle creatividad y sentido del humor. Mano a mano, corazón con corazón es una fórmula que disuelve los matices más aburridos de cualquier tarea rutinaria.
3.- Falta de intimidad: ¿Estáis mucho tiempo juntos pero casi nunca estáis solos?
Este es un peligro que a menudo es difícil de reconocer hasta que el distanciamiento se ha instalado en la vida de la pareja. Es necesario disfrutar juntos de la vida social, compartir las obligaciones de vuestro proyecto de vida, etc… pero es necesario también fomentar el acercamiento en la intimidad, facilitando los encuentros sensuales, la vida sexual, y la complicidad en asuntos personales e íntimos.
Unas veces se tratará de promover una noche de pasión y otras de posibilitar una conversación profunda en la que se pueda desarrollar la empatía y terminéis sintiendo que podéis compartir miedos y esperanzas, sueños y realidades.
A mis clientes suelo proponerles para preguntarse mutuamente, algunas interrogantes cuyas respuestas comentamos posteriormente en nuestras conversaciones de coaching: ¿Cuál ha sido la última fantasía erótica que aún no te has atrevido a contar a tu pareja? ¿Qué preocupaciones rondan tus pensamientos y que no te atreves a compartir? ¿Qué es lo que realmente deseas y quisieras tener apoyo para alcanzarlo y aún no te has visto con fuerzas para hablarlo en pareja? ¿Qué placer quisieras experimentar que el otro puede darte pero no te atreves a pedirlo? ¿Qué placer puedes darle al otro pero no te atreves a proponerlo? ¿Cuál ha sido la última frustración que has afrontado en soledad? ¿Cuál ha sido la última alegría que aún no has tenido tiempo de compartir con tu pareja?, etc, etc…
4.- Mala comunicación: Es el abono para los equívocos y las malas interpretaciones que terminan en rencores y resentimientos.
Aquí es necesario un esfuerzo continuo para escuchar sin juicios y expresar con confianza. La misma experiencia cuando se tiene voluntad de mejorar la comunicación, es una forma de aprendizaje. Sin embargo, cuando la pareja logra abrirse y apoyarse se encuentra con que su vida en común es un firme sustento para el desarrollo personal, lo que a su vez aporta más valor a su relación.
Cuando una pareja contrata mis servicios como coach personal para afrontar y resolver un distanciamiento sentimental o conflictos de pareja, suelo encontrarme con la necesidad de dedicar varias sesiones a aprender nuevas y alternativas formas de comunicación en pareja. Después de practicar con ejercicios como la comunicación pacífica, las intenciones más allá de las conductas, o el juego de defender al otro, por ejemplo, se abren nuevos canales para la comprensión que nos permiten profundizar y acercarnos a los verdaderos obstáculos en la convivencia.
5.- Huida ante los conflictos: ¿Quedan muchas discusiones sin haber descubierto el detonante que las hizo explotar?
¿Estáis empezando a evitar situaciones o tapar comportamientos que os están perjudicando a nivel personal o de pareja? Quienes huyen de las desavenencias temiendo que se rompa la unión, sólo postergan sus problemas y permiten que sus resentimientos crecidos por la represión, tomen el lugar de sus afectos.
Todas las parejas se topan con dificultades de convivencia pero las que se atreven a afrontar los conflictos, teniendo confianza en su amor y en su voluntad de construir una feliz relación, salen fortalecidos de sus crisis.
Y justamente este será el tema de la siguiente lección.
¡Nos encontramos la próxima semana!
Pepa Arcay
Coach Personal
p.arcay@la-llamada.com
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